Trucos para congelar los limones

Trucos para congelar los limones
Julio 2021

Existen varios trucos que te permitirán disfrutar de las propiedades de los limones y aprovecharlos evitando que puedan llegar a estropearse. A continuación, os damos algunas claves para hacer uso del congelador:

  • Lava bien los limones antes de proceder a su congelación con agua fría, con un limpiador de vegetales o con una solución de 10 % de vinagre y 90 % de agua durante 15 a 20 minutos, pasándolos luego por agua. Puedes ayudarte de un cepillo para limpiar mejor su superficie. Sécalos con un paño para terminar.
  • Congela el limón entero. Coloca los limones en una bolsa con cierre hermético hasta que esté ¾ llena, retira todo el aire y ciérrala. Los limones estarán bien durante 3 a 4 meses en el congelador. Sumerge los limones en agua fría durante 10 minutos para descongelarlos. Los limones enteros que son descongelados por lo general serán blandos, y no podrás cortarlos. Aunque no puedan ser utilizados como guarnición, podrás hacer uso de la cáscara y de su jugo.
  • Congela las rodajas o gajos. Para evitar que se congelen en un bloque, coloca las rodajas y/o gajos de limón separados en una bandeja para horno e introdúcela en el congelador de 2 a 3 horas, o hasta que se hayan congelado completamente (cuando los limones estén duros y de la pulpa no se extraiga jugo cuando los presione).

Una vez estén congelados, introduce las rodajas y/o gajos en una bolsa cerrada para conservarlos en el congelador.

  • Congela el jugo de limón. Puedes preparar cubitos de hielo a partir del jugo de los limones. Solo hace falta exprimirlos y verterlos en las cubiteras o en bolsas de congelación, pero si mides las cantidades que viertes, podrás luego emplearlo de forma más exacta en tus recetas. Además, puedes utilizarlos para dar sabor al agua.
  • Congela la ralladura de limón. Con la ayuda de un rallador, procede a obtener la ralladura con la precaución de no llegar a la parte blanca de la corteza para evitar su amargor.

Una vez obtenida la ralladura, introdúcela en bolsas de congelación con la cantidad mínima de aire posible, cierra la bolsa y guárdala en el congelador hasta que la necesites. Puedes ir utilizando la ralladura según tus necesidades.

Fuente: wikiHow.