Productor: producción primaria

¿Por qué se pierden y desperdician los alimentos que han sido producidos en el campo o que proceden de la ganadería o la pesca? Las causas son muy variables y dependen de muchos factores:

Las causas pueden ser elementos del clima adversos (viento, granizo, heladas…); plagas o enfermedades; productos sin recolectar que se quedan en los campos por no cumplir las exigencias de calidad del consumidor (en forma, calibre, color…) a pesar de ser perfectamente comestibles e igualmente nutritivos; precio en el mercado que no compensa los costes de la cosecha; desajustes entre la oferta y la demanda; falta de infraestructuras; manipulación y almacenamiento inadecuados…

Los países en vías de desarrollo, producen un mayor volumen de pérdidas y el desperdicio de alimentos durante la producción y el procesamiento por prácticas de manejo inadecuadas y por la falta de infraestructuras y tecnología.

Según la FAO (2013), el 30% de la superficie de la tierra agrícola mundial equivalente a 1.400 millones de ha de tierra, que se usan para cultivar alimentos que son desperdiciados. Por ello, el aprovechamiento de los suelos debe ir unido a una gestión sostenible que evite su progresiva degradación.

Cuestiones claves para reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos  en la producción primaria ​​​​​​​

  • Formación del personal laboral y elaboración de protocolos.
  • Apostar por la venta de proximidad y los canales cortos de comercialización.
  • Organización, comunicación y cooperación entre los productores para diversificar las producciones, evitar excedentes y tener acceso a zonas de almacenamiento adecuadas y otros servicios si carecen de ellos.
  • Ajustar oferta y demanda con los distribuidores y clientes, así como establecer las condiciones de entrega y estándares de calidad exigidos.
  • Aplicar las prácticas agrícolas y veterinarias más idóneas. Por ejemplo, la recolección de la producción en su punto óptimo puede evitar que los alimentos se estropeen más rápidamente en las siguientes fases de la cadena alimentaria.
  • Garantizar las condiciones adecuadas durante la manipulación, almacenamiento y transporte (temperatura, humedad…), especialmente en relación a las condiciones higiénico-sanitarias y en productos perecederos. La formación de todos los empleados es un aspecto fundamental. Para saber más consulta la web de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN)
  • Considerar las ventajas de nuevas técnicas innovadoras vinculadas a su sector.
  • Estudiar las condiciones, fluctuaciones y previsiones del mercado.
    En la web del Observatorio de Precios de los Alimentos del MAPAMA encontrarás información sobre los precios semanales de muchos productos en origen, merca y destino, así como ejemplos de formación de precios a lo largo de la cadena alimentaria.
  • Buscar nuevos mercados para los productos que no cumplen los criterios estéticos habituales exigidos por los consumidores.
  • Mantener una buena comunicación con los distribuidores para ajustar oferta y demanda.
  • Reciclar los productos que no se pueden aprovechar mediante las mejores alternativas, ahorrando en costes por su gestión y obteniendo un beneficio: alimentación animal, generación de biogás o compost.
  • Donar para no desperdiciar . Además de su entrega a los Bancos de Alimentos u otras organizaciones benéficas, muchos colectivos están dispuestos a recoger los restos de cosecha que no van a ser vendidos. ¡Conoce a una de ellos, Espigoladors
  • Compartir experiencias, dudas e inquietudes. Internet facilita el intercambio de información a través de páginas web especializadas como esta misma de la Estrategia, blogs y otras redes sociales.
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