Saca todo el “jugo” a la cáscara de la naranja

Abril 2018

¡La cáscara de la naranja está llena de virtudes con solo aplicar unos sencillos trucos! Aquí tienes algunos:

- Aceite de oliva + cáscara de naranja: ensaladas más originales con aires cítricos.

- Té de naranja: seca las cáscaras, colócalas en una taza con agua hirviendo y añade una cucharada pequeña de miel.

- Azúcar siempre suelta: evita que el azúcar se apelmace añadiendo algunas cáscaras en tu azucarero.

- En la nevera: media cáscara con un poquito de sal ayuda a capturar los malos olores.

- Para una casa reluciente: frota la parte exterior de la cáscara por el lavabo o el fregadero para que luzcan relucientes y el ambiente se impregne de un fresco olor. Si añades las cáscaras al vinagre blanco o de manzana, potenciarás su poder limpiador.

- Decora tu salón: para elaborar velas aromáticas tienes que pelar la naranja con cuidado para dejar la mitad de la cáscara sin romper la parte blanca central que hará de mecha. Pon un poco de aceite vegetal – preferentemente de oliva- en la cáscara y… ¡enciende la mecha!

- Aleja a insectos, a plagas del huerto y… ¡gatos!: coloca la piel de la naranja boca abajo en distintos puntos y su olor mantendrá alejados a visitantes indeseados. Si la frotas contra la piel, actúa como repelente de mosquitos.

- Compost: si consumes naranjas sin tratamientos superficiales, puedes compostar sus cáscaras.

- ¡Enciende la llama de tu barbacoa! Las pieles de naranja secas son muy eficaces para empezar un buen fuego.

- Y después de una dura jornada… nada mejor que un relajante baño: Para las sales, deja secar la piel de la naranja, triturarla y añadirla al agua. Y si eres más de aceites, ralla la cáscara y ferméntala con vodka o alcohol durante 72 horas